Especies invasoras

2021. Doce porta documentos y doce dibujos a tinta de diferentes plantas invasoras. 29,7 x 42 cm c/u. Instalación medidas variables.

Enrolladas en porta-documentos, acentuando su vocación internacionalista más allá de las fronteras, como hubieron de viajar antaño los primeros contratos de compraventa o los títulos de acciones de las compañías multinacionales que fundaron el mercado global, se presentan las plantas de este proyecto.

Las llamamos especies invasoras, aunque casi ninguna llegó por sus propios medios.

Vinieron en los cascos de los barcos, en la tierra de las macetas ornamentales, en los cargamentos de la industria maderera o en las suelas de las botas coloniales. Las trajimos nosotros, para decorar, para producir o para explotar, y en algún momento nos empezaron a parecer una amenaza.

El término especie invasora, tal como lo conocemos hoy, lo acuñó en 1958 el zoólogo inglés, Charles Elton, en plena posguerra. El vocabulario de la invasión biológica lleva desde su origen el rastro mental de ese tiempo: el miedo al extranjero, la frontera como valor, el origen como destino. El miedo a la migración que proyectamos sobre los seres humanos, lo proyectamos también sobre las plantas. Con el mismo lenguaje. A veces con la misma lógica.

Este proyecto reflexiona sobre la multiplicación, la expansión, la repetición y la competencia en un momento histórico de desborde y colapso de los flujos globales. Y sobre quién, en ese desborde, tiene derecho a quedarse. Quién es llamado invasor y quién colonizador. A qué se le da nombre de plaga y a qué, de progreso.

SWAB Art Fair