Escenas de Apolo y Dafne

Exposición individual. Sala Juana Francés

09/09/10 – 17/10/2010

Detengámonos un instante en una palabra: mito. Mito. A Gema Rupérez le interesan los mitos, de alguna manera pueblan o son el argumento de su obra. Y especialmente, el mito de Apolo y Dafne, es el asunto central de la muestra. Gema Rupérez dice que le han interesado estos dos personajes porque quería meditar sobre el mito desde una óptica moderna porque al fin y al cabo en esta historia se está hablando de empecinamiento y persecución, de loca pasión y de metamorfosis, de deslumbramiento y de belleza, de rechazo y de desesperación, de ausencia y de desgarro. Se habla también de Garcilaso de la Vega y de su soneto, “A Dafne ya los brazos le crecían…”, de los estados de ánimo, de la locura y, sobre todo, la artista crea un planeta propio de los afectos y sus excesos, un poema nuevo desde una orientación moderna. Apolo perdió la cabeza ante la hermosura de Dafne, la persiguió, la acosó, le gritó una y otra vez sus cuitas, y finalmente, aborrecida, gracias a su padre, el dios del río, Dafne logró transformarse en un laurel. Esa transformación fue un milagro para huir del amor desparejo, de la violación y de otras heridas.

 

PRENSA

Masdearte